
- El que uno ve en películas; desgarrador o súper romántico
- El que encuentra en los libros y poemas de los poetas de antaño (ojo: no está ni en google ni redes, hay que comprar un libro): profundo, enraizado en el corazón
- El que vive uno cuando se enamora (sobre todo si de paso uno pierde la razón y el control de sus pensamientos)
- El que uno vive en una relación cotidiana (sin comentarios)
- El que uno siente por su mascota
¿Dónde está el amor?
- Mente cotidiana. Aquella dónde hay pensamientos, juicios, criterios, donde recordamos, sabemos y reconocemos, la mente que aprende. Es esta mente la que tiene emociones, por ejemplo de estar enamorado.
- Mente extraordinaria. Esta siempre está en quietud, siempre es espaciosa y clara es aquí donde nos damos cuenta de las experiencias. En esta mente habita la consciencia. El darse cuenta.
La mente cotidiana se enamora y este amor se puede volver una emoción condicional si se desconecta de la verdadera fuente del amor
La fuente de amor
Sobra decirlo, pero vale la pena recordarlo, que el amor no se refiere a una relación que tenemos sino a nuestra capacidad de realizar ese estado.
En cada amanecer, cada atardecer, en cada aspecto de vida – una flor, un bosque o playa, en un perro, un gato una abeja, en cada aspecto de la naturaleza como un río, una montaña o planicie, hay mil razones para sentir el amor. No el deseo sino la felicidad, alegría, plenitud, ecuanimidad que se despiertan en nuestro corazón si miramos a través del amor.
Así que el amor comienza por nuestra apertura, nuestro actitud hacia todo.
¿No crees que la vida es diferente si la miras a través del odio, rencor o a través del amor y a belleza?
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[…] eso ya hablé en los posts: Amor inconmensurable y Amor […]