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Terminando ciclos

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Publicado por Wojtek Jan Plucinski En diciembre 17, 2018
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Terminamos un ciclo

Vamos a despedir el año
¡Finalmente terminó! – vamos a festejarlo.
Es tiempo para despedirse de lo que sucedió, para nuevos sueños, nuevas promesas. Inicia un ciclo nuevo, nuevas oportunidades, nuevos horizontes, ahora sí, todo va a estar bien, todo va a ser diferente esta vez.
¡Fuera lo viejo, venga lo nuevo!
¿Pero porqué debería cambiar algo?
¿A caso tú haz cambiado?
Ni siquiera tus deseos han cambiado.

​

¿Estás listo para el cambio?

¿Hiciste algo para que el año nuevo fuera diferente del viejo?
Festejamos porque lo viejo se va.
¿Cómo van a ser los últimos momentos de tu año viejo?
¿De veras crees que el 31 de diciembre se va a ir lo viejo?
Aquí hay algo mal porque ni dejamos ir lo viejo, ni nos preparamos para lo nuevo. Solo hacemos una fiesta.
Además…
¿Cómo recibimos el año nuevo?
Casi siempre cansados.
Lo único que hacemos es generar promesas, nuevas ilusiones – de hecho el 31 de diciembre es el Día de la Gran Ilusión.

Los tibetanos

Los tibetanos tienen otro concepto de recibir año nuevo: se preparan durante varios días para el nuevo ciclo. No festejan lo viejo.
Se preparan para lo nuevo.
Ni siquiera le ponen tanta atención a lo viejo. Simplemente lo abandonan. Pero prestan mucha atención a lo nuevo y así, en vez de festejar lo viejo que se va, se preparan para cambiar y recibir lo nuevo, renovados.
Las preparaciones duran tres días.

Cambia algo en tu exterior

Tres días antes de recibir el año nuevo los tibetanos hacen cambios en su vida externa. Renuevan su entorno, pintan sus casas, cambian algo en su interior, la decoran. Quieren que las casas sean diferentes cuando llegue el año nuevo.
No quieren recibirlo en las condiciones idénticas del año viejo.
Además, lo hacen personalmente, ponen su propio esfuerzo en el cambio, no permiten que alguien más lo haga porque el cambio es para el que lo logra.
¿Tiene sentido?
También se dedican su propio aspecto exterior. Se compran ropa nueva, alahas – todo para verse diferentes el día que llegue año nuevo.
Es simple: si quiero algo nuevo, no voy a recibirlo en viejas condiciones.

Un consejo

Haz algo por ti y por tu futuro: cambia.
El día 29 de diciembre cambia algo en tu entorno. Ennoblece tu espacio externo. Y si vas a cambiar tu look, hazlo por ti, para que tú seas diferente el 1 ro de enero, no para la fiesta del fin del año.
¿Tal vez así es como empiezan grandes cambios en la vida?

La práctica de la larga vida

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