cropped-Wojtek-R-blanco.pngcropped-Wojtek-R-blanco.pngcropped-Wojtek-R-blanco.pngcropped-Wojtek-R-blanco.png
  • Inicio
  • Blog
    • Aprende a meditar
    • Conoce la mente
    • Conoce meditación
    • Del budismo Bon
    • En las palabras de
    • Historia de la meditación
    • Meditador Urbano
  • Eventos
  • Wojtek
    • Quién es Wojtek
    • Galería
  • Suscríbete

Sargazo de la realidad

  • Inicio
  • Blog
  • Conoce la mente
  • Sargazo de la realidad
Publicado por Wojtek Jan Plucinski En octubre 28, 2025
Categorías
  • Conoce la mente
Etiquetas
  • espiritualidad
  • soy meditador urbano
Sargazo de la realidad
Cuando lo bello ya no se ve, porque lo cubrimos con nosotros mismos.

Acumulamos todo.
Kilos, correos, series, ropa, apps, deudas, objetos inútiles y amistades sin vida.
Comemos lo que no necesitamos, compramos lo que no usamos, seguimos a quien no nos aporta nada.
Llenamos los días con tareas, los armarios con ropa, los teléfonos con fotos que nunca veremos y la cabeza con pensamientos que no sirven ni para contárselos al terapeuta.

La nevera está llena, pero el alma vacía.
Y el clóset explota, aunque “no tengo nada que ponerme”.

No hay escasez. Hay asfixia.
Producimos tanto que ya ni el planeta puede digerirlo.
Cada año, la industria textil genera más de 92 millones de toneladas de desechos.
Eso equivale a un camión de basura lleno de ropa descargándose en vertederos cada segundo.
Y de todas esas fibras, apenas 0.3 % se recicla.
El resto termina en el mar o en el aire, convertido en microplástico… o en sargazo.

Con la comida no estamos mejor: una quinta parte de todos los alimentos del mundo termina en la basura, más de mil millones de comidas diarias.
Nos hemos vuelto una civilización que cocina banquetes para alimentar a sus basureros.

La abundancia ya no es símbolo de bienestar, sino de confusión.
Y el consumo ya no responde a la necesidad, sino a la costumbre.
Nos entrenaron para desear y después nos vendieron la ansiedad como estilo de vida.

Todo es más: más productos, más métodos, más pasos, más beneficios.
Cien marcas de agua.
Mil tipos de leche.
Dieta keto, paleo, vegana, líquida, espiritual y próximamente cuántica.
El exceso se volvió estética. La saturación, estatus.

Erich Fromm lo dijo sin filtros:

“El hombre moderno está enajenado porque busca llenar el vacío interior con consumo y actividad frenética.”

Y vaya que lo logramos.
Somos expertos en llenar.
Casas llenas de cosas, días llenos de tareas, cabezas llenas de ruido.
El silencio nos da miedo porque el silencio muestra lo que realmente hay: nosotros mismos.

Pero ese esfuerzo constante por producir, comprar, arreglar, mejorar, publicar, consumir… nos deja exhaustos.
La energía que invertimos en mantener este sargazo nos roba la fuerza para disfrutar lo que supuestamente queríamos disfrutar.
Y el sargazo, una vez instalado, nos quita incluso la capacidad de hacerlo.

Vivimos en una realidad demasiado intensa.
Todo —la comunicación, las campañas publicitarias, las ofertas, los productos, las medicinas, las técnicas, las apps, las webs, los periódicos, las ideas, los influencers—
todo compite por nuestra atención, prometiendo alivio, éxito o plenitud.
Y lo único que logra es distraernos de nuestra capacidad de estar bien.

Estamos bombardeados por soluciones que no resuelven nada.
Cada mensaje nos dice que necesitamos algo más: otro curso, otra pastilla, otra dieta, otra oportunidad para sentirnos incompletos.
El resultado es un mundo tan sobrecargado de promesas que ya ni la felicidad tiene espacio para manifestarse.

Fromm también escribió que la verdadera disyuntiva del ser humano no es entre tener poco o tener mucho, sino entre “tener o ser”.
Y parece que elegimos mal.
Porque mientras más cosas tratamos de tener, menos tiempo nos queda para vivirlas.
Perdimos el sentido de la experiencia: de mirar, saborear, sentir, estar.
Nos ocupamos tanto en poseer la vida, que dejamos de vivirla.

El sargazo de la realidad no vino del mar: es la espuma de nuestra propia sobreproducción.
Tapamos lo bello con lo útil, lo simple con lo complejo, lo humano con lo rentable.

Y aun así… algo no encaja.
Porque si todo lo de afuera está saturado, ¿no será que también lo de adentro lo está?
¿Y si este sargazo que cubre nuestras playas externas nace del que cultivamos con nuestras acciones, emociones y pensamientos?

Aún o has visto nada… esta historia continuará… en el siguiente artículo

Compartir

Artículos relacionados

bunker de la mente
diciembre 28, 2025

Entra ligero, luminoso: renueva la mente


Cargar mas
fantasmogenesis
noviembre 19, 2025

Fantasmogénesis


Cargar mas
Basura en el corazón
noviembre 9, 2025

El basurero del corazón


Cargar mas
El Ruido Invisible
noviembre 2, 2025

El ruido invisible


Cargar mas

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blog

  • Aprende a meditar
  • Conoce la mente
  • Conoce meditación
  • Del budismo Bon
  • En las palabras de
  • Historia de la meditación
  • Meditador Urbano
© 2023 Derechos reservados WOJTEK.
      Suscríbete