La práctica en la vida diaria

Integración de la práctica

Eventualmente, después de practicar un tiempo la técnica, logramos buenas prácticas en nuestras sesiones de meditación. Conectamos el bienestar, lo generamos como néctar muy preciado y lo disfrutamos mucho. Nuestros cojines se vuelven entradas al templo interior donde todo se restablece y encontramos el equilibrio que la vida diaria nos quita. Muchas veces el placer, el bienestar que surge durante una meditación nos vuelve adictos y así retornamos una y otra vez por más bocanadas de esas sensaciones de estar más allá de los límites de la mente cotidiana, llena de caos, estrés y sufrimiento.

La práctica funciona. Falta la integración de la meditación en la vida diaria.

…y ¿qué pasa cuando te bajas de tu cojín?

No es tan difícil ,como parecería, alcanzar los estados de calma, quietud y otros más sofisticados, para nada. Lo difícil es mantenerlos, estabilizarlos, desarrollarlos y sobre todo integrarlos en la vida diaria.

Todo el proceso de la meditación, sea cual ésta sea – de relajación, transformación, descubrimiento, contemplación – tiene como objetivo final lograr un cambio transferible a la vida diaria. Las meditaciones tienen el poder de cambiar nuestra mente, las emociones, la manera en la que percibimos la vida y la vida misma. si sientes el bienestar solo y únicamente en el cojín, me temo que tus meditaciones no funcionan del todo bien.

¿Cómo saber si medito bien?

Bueno, primero tienes que saber que buscas en la meditación. Si es la relajación, ¿cuánto tiempo te gustaría estar relajado… unos minutos, una hora, todo el día? si trabajas con algún problema en particular, ¿puedes ver los beneficios en tu vida diaria o solo en el cojín?

¿Eres independiente en la meditación? Si la meditación funciona sólo en un cojín y solo cuando alguien más la guía, quiere decir que todavía no sabes integrarla en tu vida diaria.

Pregúntale a tu guía de meditación cómo hacerlo, cómo practicar para que los beneficios sean duraderos y acumulables. Definitivamente necesitas más integración con tu vida diaria.

De no ser así, tu meditación solo será fitness o una dieta de la mente… y ya sabes qué pasa con las dietas.

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