El Aire en mi mente… contaminado

El aire es el elemento que, en la vida diaria, más necesitamos – el Aire en equilibrio es la tolerancia.

En la época en la que vivimos, nos caracterizan los juicios muy radicales, la soberbia, el egoísmo, la arrogancia, no notamos que hay otros en nuestro entorno; todo eso hace que lo predominante en nuestra mente sea la falta de tolerancia – falta de Aire que puede llevar hasta asfixiarnos (en nuestra propia mente)

¿Saben qué pasa en la Ciudad de México (y tantas otras más) cuando no hay viento?

Contaminación: la vida se vuelve ruda con nosotros, difícil… somos impasibles, insensibles, cerrados, limitados a nuestros conceptos, exigentes con todo y todos pero no así con nosotros mismos. Los pensamientos que naces de un espacio contaminado por los juicios de la mente tan cerrada, nunca podrán ser positivos, ni alegres ni traerán nada bueno.

Piensa en el Aire en tu mente, en lo que allá se mueve constantemente, ¿no te gustaría algo de aire fresco?

¡Pues búscalo!

Búscalo fuera de ti:

  • observa el  movimiento de los árboles, el movimiento de las nubes, el movimiento del humo del incienso – no puedes prever cómo será porque hay opciones ilimitadas, conecta esa característica y disfrútala.

Búscalo en tus acciones:

  • aprende a no juzgar, antes de juzgar a alguien trata de tener empatía, intenta ser más tolerante

Búscalo dentro de ti:

  • aprende a buscar algo bueno en cada momento y disfrútalo, conecta esa sensación de lo ilimitado y e la libertad. Mientras más difíciles son los momentos que vives, más deberías buscar esa experiencia

Cuida el Aire que hay dentro de ti – ¡es tu propia mente!

Tenemos la sana costumbre de cuidar nuestro cuerpo, mantenerlo limpio, bañarnos, lavarnos los dientes ¿y porqué no llevar a cano la higiene de la mente? Haz yoga, haz prácticas de meditación – estos ejercicios ayudan a mantener tu mente limpia.

Recuerda que eres tu mismo quien contamina tu mente.

One thought on “El Aire en mi mente… contaminado

  1. si efectivamente el aire aligera la densidad, y la tolerancia se comprendería, salir de la pesada carga del juicio y elaborar silencios y compasión suaves como el viento que mueve al bambu, gracias Bunker¡¡¡

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